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03 septiembre, 2010

Exposición "75 años de Perdón y Rosario en Cádiz".



VENERABLE COFRADÍA DE PENITENCIA DEL SANTÍSIMO CRISTO DEL PERDÓN Y MARÍA SANTÍSIMA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS. CÁDIZ.

Estimados Hermanos y devotos:

En nombre del Hermano Mayor y Junta de Gobierno tengo el gusto de invitarle a la inauguración de la exposición "75 años de Perdón y Rosario en Cádiz", que tendrá lugar el día 1 de septiembre a las 18:30 horas, en el Centro Integral de la Mujer - Plaza del Palillero.

La misma esta se encuentra dentro de los actos conmemorativos del 75 Aniversario fundacional de nuestra Cofradía, siendo el horario de visitas de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00.


La exposición mostrará una evolución de la cofradía a lo largo de estos 75 años de historia.

Esperamos contar con vuestra asistencia.

Recomiendo esta exposición, así como la visita a la Hermandad, que radica en la Antigua Catedral de Cádiz, la Actual Iglesia de Santa Cruz.

Los Titulares son el Crísto del Perdón y María Santísima del Rosario.

La Primera se trata de una de las últimas obras del Genial Escultor de San Roque, Luis Ortega Bru. Es una talla con un alto valor artístico y Expresivo, así como de un alto grado de realismo.
La mirada suplicante de Cristo expirante emociona al expectador, que a modo de visión mística del Greco queda extasiado con ella. Destacar la magnífica policromía de la talla, así como el naturalismo de sus formas. El conjunto lo cierran una Dolorosa y un San Juan que se colocan a los pies de la talla, también del mismo escultor.

La Virgen del Rosario es una magnífica obra del escultor de Carmona, Francisco Buiza Fernández. Es una talla de una increible dulzura y belleza. Recuerda a las vírgenes que este escultor realizó anteriormente. Destacar su realismo y policromía clara, que nos ofrecen una sublime visión de esta Dolorosa.



Fotografía: Guillermo Ramírez Torres.
Cartel Anunciador de la Exposición.

07 diciembre, 2009

Ángel Ortega León, Hijo de Luis Ortega Bru "Mi padre era un poeta de la Madera".


ENTREVISTA A LUIS ÁNGEL ORTEGA LEÓN HIJO DEL INSIGNE IMAGINERO LUÍS ORTEGA BRU.

Entrevista realizada por : Guillermo Ramírez Torres(G.R.)
Alejandro Gallego Toro (A.G.)

Fotografía: Guillermo Ramírez Torres


A. G.: ¿De la Obra de tu padre, Luís Ortega Bru, cual es tu favorita?

-Dentro de la imaginería yo haría dos grupos: el primero sería de la imaginería de misterios que son de talla completa , por orden cronológico: el descendimiento de Jerez de la Frontera, la Resurrección que no llegó a concluir y que retomó posteriormente a falta solo de policromarla, la Piedad, que fue premio Nacional de Escultura en el salón de otoño de Madrid, en el año 1.963, y el misterio que iba a hacer para la Hermandad de las Cigarreras, de la flagelación que quedó en Manzanares (Ciudad Real). luego estarían los otros, el segundo grupo, al estilo de composiciones para vestir, ahí estaría Santa Marta, San Gonzalo, Pasión (Málaga), la Piedad de la Línea de la Concepción (Cádiz), la Cena, ó el Cristo de la Salud de Monte-Sión, el cual fue para él una referencia en su producción artística.

G.R.: Se ha dicho que tu padre era más de hacer Cristos que vírgenes, que nos puede decir sobre esto?

-Lo que pasa es que el veía lo femenino como mas sutil, a los cristos él los dotaba de fuerza, y decía “mis cristos son la vida y el sufrimiento de mis amigos y compañeros a los que he visto morir, luchar, trabajar, pero yo a la virgen la lleno de misticismo, de amor”.La primera virgen que hizo para el misterio de Sta. Marta, era casi una Mater dolorosa, la cual no llegó a cuajar en Sevilla. Pero después en 1.963 llegó a hacer a la virgen de las Angustias, de la Piedad de la Línea, y posteriormente la virgen de la Salud de San Gonzalo. Como es lógico se conocen sobre todo las obras que realizó para Sevilla. Su obra sufrió una evolución muy importante.

A.G.: ¿A qué crees que se debe la expresividad que muestran las obras de tu padre?

Yo creo que el buscó siempre la autenticidad, los que le han conocido le han visto como una persona introvertida, sin sentido del rencor, ya que sufrió mucho, pero supo superar ese sufrimiento de la guerra, el perder a sus padres y todo en la guerra. La impronta de la guerra dejó en él esa huella de sufrimiento, el drama, que es el mismo drama que vivió Jesús en el Gólgota y sus propios apóstoles de la incomprensión. Él vivió el drama, porque él llegó a decir “cuando yo estaba haciendo el misterio de Sta.Marta, sentía que el barro fluía por mis dedos, yo he sido testigo presencial de la pasión de Jesús”, alguien que te dice eso, lo tenía que vivir.

G.R. ¿Qué nos dirías de la personalidad de tu padre?

-Por su personalidad no podía ser un copiador, tenía que ser él mismo, él se exigía ser él mismo y evolucionar, sufrió mucho pero supo sublimar ese sufrimiento en belleza, si ese sufrimiento lo lleva a la madera, ¿cómo puede hacer cosas tan bellas, como San Gonzalo o los ojos del Cristo de la Salud de Monte-.Sión o la caída y la soberanía que tiene el Cristo de la Caridad, que verdaderamente es un hombre muerto. Yo en la temporada que estuve en el museo Luís Ortega Bru de San Roque (Cádiz), me dediqué a recopilar sus pensamientos y ahí si se puede seguir su evolución. Evidentemente él era un “Poeta de la madera”, era místico, en su familia le llamaban el místico, si no, no hubiera sido capaz de plasmar esa belleza.

-A.G.: ¿Cuál es la característica más evidente de tu padre?

-Precisamente esa inquietud por superarse y evolucionar, siendo él autodidacta. El primer cristo que hace para Sevilla, el Cristo de la Misericordia de la Hermandad del Baratillo, no se lo dejaron policromar, pero en cambio era un apasionado de la luz y color, en la pintura suya es característica y vibrante.
Él me decía,” el color no lo terminas de ver hasta los 45 o 50 años”. Su policromía era casi monocroma, con los contrastes de la sangre y la vivacidad en los ojos. Un detalle del que he podido presenciar hace poco es que llegó a tal perfección en la talla en madera de Cristo de las almas de la Línea de la Concepción, que no quiso darle imprimación, el solía dar minio de imprimación, el problema es que el minio tuerce el color, esta Piedad está pintada directamente óleo sobre madera y te arriesgas mucho ya que la madera tira y reseca, se arriesgaba a tener que volver a repintar el Cristo, como ocurrió en el caso de Sta. Marta, experimentó con la Piedad de San Roque, la cual volvió a repintar y consiguió obtener una imprimación que no embotase, que está hecha a base de lacas. Él buscaba la morbidez, el color, la transparencia de la carne que transmite transparencia y color, siendo algunas de sus mejores obras en cuanto a policromía, los Cristos muertos de Sta. Marta y del Descendimiento de Jerez.. Usa colores terrizos, no verdes, mortecinos, utilizando sienas tostadas, malvas, azul ultramar para calentar las carnes y darles mas transparencias, siendo esto de la última época. Por ejemplo el Cristo de la Caridad tiene pintado hasta el sudor del rigor mortis, con dos tipos de regueros de barnices, usando pinceladas que parecen casi de puntillismo. Se debe a que lo pintó con mucho detalle y mucho amor, sobre todo con Amor. Él siempre experimentaba, de ahí la diferencia entre unos Cristos y otros, eso le llevó a hacer por ejemplo los ojos del Cristo de la flagelación de Manzanares, de color azul cobalto ó los ojos del Cristo de la Salud de Monte-Sión, que son de una transparencia increíble, y los cuales tienen incluso pintado los capilares del ojo y que posteriormente no lo volvió a practicar nunca.

-G.R ¿Solía utilizar tu padre modelos al natural?

-Hay una anécdota, él decía “Yo sé reconocer la etnia romana, la etnia gitana, la árabe, la judía, que todas esas etnias están en los rostros de los sevillanos y de los andaluces”, esto hay que saber verlo. La antropometría se encarga de eso y mi padre llegaba a afinar hasta esos puntos. En Madrid fue una época difícil, solíamos ir a comer a un restaurante en el que se quedó con el rostro de un camarero, el cual fue tomado para hacer el rostro de Judas de Sevilla de la Hdad. de la Cena. También mi padre utilizó a parte de la familia, sobre todo las mujeres de la familia, que tenían una belleza cordobesa, muy característica y fina y dicen que en San Roque, había una mujer que le influyó en su estilo. El necesitaba partir de un modelo natural, además, él diseccionó en la guerra, lo cual le dio un sentido de la anatomía, muy especial. Era capaz de captar los estertores que se producen, por ejemplo cuando se tose. Él se ponía ante el espejo y dibujaba su propia anatomía. Los médicos incluso se sorprenden del grado de realismo que tienen las anatomías que realiza Ortega Bru. Luis interpreta la anatomía de dos maneras, la primera estilizándola como los cuadros místicos de El Greco o otorgándoles la fuerza y la robustez de Miguel Ángel, o su famoso escorzo en doble “S”, buscando siempre la armonía y la belleza.

-A,G,: Es cierto que la sangre del Cristo de la Caridad de Sta.Marta, fue en parte pintada con la sangre de tu padre?

-Sí eso es cierto, era una cosa que hacía en la intimidad, yo nunca lo vi hacerlo, pero sé que lo hizo. Ya que te sirve para darte una referencia de color a la hora de pintar la sangre. La sangre hay que contrastarla con varios tonos y él daba mucha gama de tonos a la sangre.

-G.R.: Supongo que habrás oído sobre lo que se cuenta de la ofrenda que hizo Iñaki Gabilondo, de la rosa roja al Cristo de la Caridad ¿Qué te parece?

-Me parece muy poético, ayuda a completar el misterio de mi padre, yo creo que esas cosas gustan.


A.G: Sabemos que hay un museo de Ortega Bru en San Roque,
¿Qué nos puede decir?

Sí. Bueno es un proyecto que yo creo que fue providencial, y el caso es que esa obra llegó a San Roque. Si llega a pasar un año más y esa colección no llega al Ayuntamiento de San Roque…esa colección se hubiese perdido. La Piedad y la Soledad estarían en Madrid y sin embargo están ahora en el museo. Hay dos obras también fundamentales de lo que son la imaginería de talla completa que es un misterio de la Resurrección que es de una factura final muy suya, es cuando él quizás evolucionó mas en la escultura, no tiene seguramente las referencias renacentistas; es mucho más suave, las telas, el ángel tienen una suavidad , una transparencia, una vaporosidad, en cambio los romanos simbolizan la brutalidad, porque son las tres reacciones que dicen los Evangelios, de miedo, de sopor, un temor que traspasaba la comprensión del hombre, este fue un misterio que rechazó la Hermandad, porque decían que no se acercaba a lo ideado. También está allí en el museo. Está con el último método de imprimación que él quería dar, que eran las lacas que os cuento; y está la Piedad con la primera imprimación de color, son unas obras de un valor importante, son de talla completa; y luego están pues varios modelos de la Cena de Jerez, de Sevilla, el modelo del Cristo de la Salud de Monte-Sión, otras obras de formato pequeño, unas obras de lo que sería la escultura de vanguardia, mas moderna, de la abstracción, en total una colección de unas ciento y pico de obras. Su producción en el Campo de Gibraltar, fue fuerte. Yo creo que ha sido importante la puesta en marcha del Museo porque al año de estar el Museo en marcha se hizo una encuesta de haber como estaban los referentes culturales de Cádiz y había tres, personajes que sobresalían: Pérez de Villalta el Pintor, Paco de Lucía y Ortega Bru..El hecho de que sea también una entidad pública la que se ha hecho cargo de la puesta en valor, del dominio de esa obra y de su exposición, de un Museo puesto a su nombre que es un presupuesto importante. Yo creo que para mí también ha llenado mis expectativas, esa colección que estaba perdida, ahora esta colocada en un sitio. A mí me ha servido como algo muy importante, porque algunas obras que pensábamos que estaban perdidas de Ortega Bru van a aparecer, van a ir apareciendo; eso me da una idea mas completa de dónde se puede localizar otras obras de mi padre, que luego se catalogarán, que no tenemos en el catálogo familiar, que no está en los libros que se han publicado. Yo creo que todo eso es lo importante, como todo proyecto cultural funciona también por presupuesto, yo vengo desde 2001 a 2005, trabajando en proyectos, he tenido que trasladarme allí tres años., Ahora estoy en Sevilla y lo que hago actualmente es traerme el trabajo para acá. Queremos hacer un nuevo planteamiento del Museo que a lo mejor me pide a mí tener que volver a ir allí durante un tiempo. Queremos hacer de aquél Museo, el que se pueda repetir el proceso tecnológico de la imaginería, de la escultura en bronce, de la escultura en piedra, algo así como el Museo de Espartinas, pero allí hay un fondo de obras muy importante y además no es solo la imaginería, sino también otros elementos importantes de la escultura mas moderna.. Pero claro todo esto tiene su tiempo, yo sigo empujando este proyecto, pero ahora no son tiempos buenos, habrá que tener paciencia.



G.R, Como has comentado antes tu padre era muy místico y era capaz de trasmitirlo en su obra, ¿crees que es por eso que las vírgenes de tu padre, eran de menos gusto del estilo sevillano?

Puede ser, ya te digo que hay épocas, yo creo que él tuvo una dulzura en la primera época que fue muy influenciado por las referencias anatómicas, antropométricas de sus modelos. Él se alimentaba de lo que veía. Y él veía en su familia rostros bellos; por ejemplo mis tías, coincidiendo en que esa época realizó vírgenes muy jóvenes. Luego en Sta, Marta es total, esa dolorosa, que parece que está desgarrada y que es demasiado fuerte pero bueno luego llegó a la virgen de la Salud. Yo creo que si aquí en Sevilla procesionase la Virgen de las Angustias, esa virgen calaría en el gusto sevillano. Pero con la Virgen de la Salud yo creo que tiene más tirón, pero bueno también tiene la otra virgen del misterio de Sta. Marta, que ahí se la jugó y se la jugaron; yo también la veo y es una imagen que es polémica, pero claro es otra manera y esto es el resultado de un persona que experimenta mucho, que no se deja llevar, que arriesga.

A.G.: Sabemos del realismo de la obra de tu padre, ¿Se debe a que siempre intentaba superarse?

Yo creo que siempre intentaba superarse, hay veces que retoma y a veces que vuelve atrás, pero es un constante avanzar. Le preguntaban que si su obra cumbre era Sta. Marta y él decía que su obra culmen, sería cuando estuviera muerto. Pero ciertamente Sta. Marta tiene algo especial. Para entender su obra hay que remontarse por ejemplo a San Juan de la Cruz, la continua búsqueda de la luz, se puede relacionar con los poetas de la luz, como Vicente Aleixandre, José Ángel Valente… Él siempre buscaba evolucionar y una vez le pregunté “¿No echas de meno la obra que tienes en Madrid?” Y él me contestó: “querría tener el estudio vacío para no influenciarme de mis obras anteriores”. Equivocadamente lo han relacionado con la producción de Jerónimo Hernández y su producción era todo lo contrario, el ejemplo está en esta anécdota, en la que le traje del Museo de Valladolid un catálogo con las obras y me contestó que no quería verlo porque no quiero que me influencien o que digan que estoy influenciado por el arte castellano. Esto es fundamental para el proceso creativo. La pobreza de medios provoca la creatividad. En su creación siempre se movía dentro de los parámetros del dolor, el sufrimiento, la pasión de Jesús, pero ha sabido buscar la belleza, la alegría, la sencillez, dentro de ellas. El lema del Museo Luís Ortega Bru es: Luís Ortega Bru, ternura y vigor.

G.R. Tu padre solia dejar detalles en sus obras, como la lágrima del Cristo de la Salud de Monte-Sión, cuál crees que es el detalle mas curioso?

Yo creo que fue ese, al menos el que más me emocionó, yo no sabía que tenía una lágrima, pero los ojos de ese Cristo pedían una lágrima. Y luego el Cristo de la Caridad, la policromía que tiene y que tanto me emociona el verla, yo no lo he vuelto a ver en el resto de sus obras. Me acuerdo todos los días de él, ya que he trabajado mucho sobre su obra y recuerdo nuestros momentos en el taller, trabajar sobre una obra suya, ha sido lo mejor que puede pasar. Yo he renunciado a mi faceta creativa, con mucho gusto, para dedicarme a dar a conocer la obra de mi padre y a observarla. Me emocionaría mucho ver el Cristo de la Salud un Jueves Santo, en las calles de Sevilla. Me siento muy cercano a mi padre.

A.G.:¿Cuáles han sido los referentes artísticos de tu padre?

En el barroco se pedía una imaginería mística, que acercara el pueblo a Jesús, a mí me emocionan las obras de Juan de Mesa, enmarcado en un periodo de rigidez debido a la contrarreforma. Luís Ortega Bru, surge en un momento en el que se democratiza la Semana Santa y se hace mas accesible al pueblo, el cual es entendido por el imaginero y comulga con el pueblo.
Pintando era casi de la altura de Velásquez, esculpiendo bebe del manierismo de El Greco y de la fuerza de Juan de Mesa, y modelando de Miguel Ángel. Era un barrista extraordinario,

G.R.: Has adquirido un taller en el Parque Empresarial Arte Sacro, ¿Cuáles son los proyectos que tienes entre manos?

He estado mucho tiempo sin dedicarme por completo a la imaginería, por razones personales, en la que tuve que cerrar el taller que heredé de mi padre en la Calle Cautelar. Posteriormente en casa me dedicaba a hacer pequeños modelos de barro y en el 2002, se me presentó la oportunidad del Museo de San Roque, ha sido un gran reto para mí, y gracias a ello se conoce el trabajo que he hecho en el Campo de Gibraltar. Yo quisiera terminar mi vida dedicándome a la escultura. Posiblemente termine Bellas Artes y en el nuevo taller, retome la escultura. Éste proyecto lo comparto con toda mi familia. Actualmente estoy realizando una serie de modelos que posteriormente realizaré, también, un proyecto sobre el problema de la violencia de género, a falta de su aprobación y algunos otros proyectos que os contaré mas adelante.




A,G, ¿Qué le dirías al mundo cofrade?

Que los que traten con el Señor de la Salud, lo hagan con cuidado y cariño, que sé que lo van a hacer, y que todos hagan un esfuerzo para poder ver al maravilloso Cristo de la Salud, un Jueves Santo procesionando por las calles de Sevilla. Esto sería una gran alegría para toda mi familia. Quiero agradecerle el esfuerzo que está haciendo la Hermandad de Monte-Sión, y al mismo tiempo decir que pueden contar conmigo para lo que necesiten.

Queremos agradecer a Luís Ángel Ortega León, su tiempo, su trato y su deferencia hacia nosotros, al concedernos esta entrevista.

01 julio, 2009

Apostolado de la Cena (12): San Bartolomé.

El último apóstol de el Misterio de la Cena, se puede considerarse última obra, ya que falleció poco después de terminarlo el imaginero Luis Ortega Bru.

La talla de San Bartolomé, aparece como la mayoría de las imágenes del conjunto en posición sedente con rostro de asombro. Porta túnica de color caldera y mantolín verde.

Luis consiguió con su último apóstol presentar una imagen de gran movimiento y fuerza expresiva. En el rostro de este apóstol vemos las características propias de las personas del mar (como he referido en el resto del conjunto), habiendo marcado mucho sus rasgos faciales, como los pómulos; la frente, arrugada; la nariz recta y grande; la barba larga, siguiendo el estilo del imaginero San Roqueño; los labios anchos y los ojos profundos y grandes.

Hasta su última escultura, este imaginero derrochó creatividad e ingenio a la hora de darle la expresión y sus rasgos.

Los particulares rasgos antes mencionados, dotan a la escultura de una capacidad transmisora muy efectista, un hecho puramente barroco, que culmina en la expresión de las manos, que aparecen abiertas, y el rostro del Santo.

El Conjunto, al que no llegó el imaginero a ver en la calle, supone una obra culmen en la carrera del Escultor y una revolución a la hora de hacer misterios. Este ha sido y será referente para los imagineros que comienzan o comenzarán en el arte de la Imaginería.

Aparte del Valor artístico, este Misterio otorga a la ciudad de Sevilla, unos de los conjuntos más armónicos de nuestra Semana Santa, en una perfecta conjunción entre el Renacentismo clásico de Sebastián Santos Rojas y el Barroco expresivo de Luis Ortega Bru.

Fuente: “Ortega Bru”; Benito Rodríguez Gatíus; Ediciones Guadalquivir.
Resumen y opiniones: Guillermo Ramírez Torres.
Fotografías: Guillermo Ramírez Torres.

15 enero, 2009

Apostolado de la Cena (11): San Mateo.


La imagen de San Mateo, undécimo apóstol del Misterio de la Hermandad de la Cena es una talla de vestir. Está tallada en su totalidad. Porta túnica de color ocre y mantolín azulina.
El apóstol aparece sentado, con mirada hacia el Maestro. Los ojos son celestes, con mirada dolorida y asustada. Tiene turbante tallado en la cabeza, al estilo cubista, aún siendo realista. Como detalle la barbilla está marcada por una hendidura en el centro.
La boca cerrada, el ceño fruncido y el cuello totalmente en tensión, todos estos detalles dotan de expresividad y realismo a esta talla. Es una de las pocas imágenes de Ortega Bru que no llevan barbas.

Como en el resto del conjunto destacan las manos, las cuales vuelven a resaltar la expresividad de la talla.

Fuente y Datos técnicos: “Ortega Bru”; Benito Rodríguez Gatíus; Ediciones Guadalquivir.

Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografías: Guillermo Ramírez.

14 enero, 2009

Apostolado de la Cena (10): San Felipe.


Las tres últimas figuras que realizara Ortega Bru para el Misterio de la Hermandad de la Cena las entregó el 19 de Enero de 1982.

La primera de ellas fue San Felipe.

Esta obra esta inspirada en el Cristo titular de la Hermandad de San Gonzalo, pero de menor fuerza expresiva y tamaño.

Esta imagen en una imagen de vestir, en actitud sedente. Porta túnica de color marrón y mantolín gris.

Su rostro es dulce, con los ojos de marrón color claro y policromía brillante. El pelo y la barba están tallados con movimientos ondulantes. La boca está entreabierta y ls nariz recta.

La barba alargada realza los rasgos del rostro, el cual está tallado con sumo detalle. La expresión es de desaliento, de pena y tristeza al conocer la noticia de que unos de ellos entregará al rabí a las autoridades del templo. Las manos vivas y expresivas representan la tensión del momento.

La expresividad es la principal característica del escultor de San Roque. El misticismo con el que representa a los apóstoles es realista y directo, el cual nos transporta a una época ya pasada.

Fuente y datos técnicos: “Ortega Bru”; Benito Rodríguez Gatíus; Ediciones Guadalquivir.

Resumen y opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografía: Guillermo Ramírez.

13 enero, 2009

Apostolado de la Cena (9): Judas Tadeo.




Judas Tadeo fue la novena figura entregada a la Hermandad de la Cena para el Misterio.

Figura realizada en madera de Pino y de talla completa..El apóstol aparece sentado; con túnica de vestir de color verde botella y mantolín de color granate. Aproximadamente mide un metro de altura.

La policromía de color brillante realza la realista y expresiva cara del apóstol. El pelo tallado mantiene las formas características de Ortega Bru. El rostro asustado, con ojos claros y boca entreabierta. Las manos levantadas y abiertas, aportan expresividad a la figura, y nos sitúan en el momento que está viviendo.

Sin duda es unas de las caras más realistas y expresivas del conjunto. El realismo se puede encontrar en toda la producción del artista de Gaditano. El suave tallado de la cara, manos y pelo se evidencia en todo este conjunto, en el que no solo representa con realismo a los apóstoles, sino con un sentimiento místico que rompe con otros esquemas de tallado anteriores.

Fuente y Datos Técnicos: “Ortega Bru”; Benito Rodríguez Gatiús; Ediciones Guadalquivir.

Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografías: Guillermo Ramírez y Jose Mª Gutierrez Guillén ("Ortega Bru"; Benito Rodríguez Gatiús; Ediciones Guadalquivir).

14 diciembre, 2008

Apostolado de la Cena (8): San Juan.


La Octava imagen del Misterio de la Cena que realizó Luis Ortega Bru fue la de San Juan Evangelista.

Esta obra es sin duda una de las mejores dentro del conjunto. Tiene el rostro imberbe, y está sentado a la derecha de Jesucristo. Porta túnica de color verde y mantolín de color rojo. Esta imagen se puede encuadrar como el ideal de belleza y aplicación de la técnica depurada de Ortega Bru, dentro de otras obras con la misma advocación.

La talla del rostro es muy fina y delicada, con ojos claros. Su mirada dulce y melancólica nos transmite los sentimientos que refleja. La expresión de dolor y pena dan sensación de que va a romper a llorar.

La nariz es recta y la barbilla pronunciada. Los rasgos no están muy marcados, como por ejemplo los pómulos o la boca. El pelo, tallado, forma grandes ondulaciones que le otorgan movimiento en el pelo. Los tonos de la policromía son brillantes y de tonalidades claras. El cuello, largo, está muy detallado anatómicamente al igual que las manos o los pies.

Está representado sin barba, propio de un rostro juvenil. Tallado de una forma dulce y sutil, que con todo lo anteriormente dicho le hace desmarcarse del resto de las obras del conjunto, ya que no es una talla ruda en sus formas o gestos.

Fuente y Datos Técnicos: “Ortega Bru”; Benito Rodríguez Gatiús; Ediciones Gualdaquivir.

Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografías: Guillermo Ramírez.

24 noviembre, 2008

Apostolado de la Cena (7): Santiago el Menor.


En 1981 se hace entrega a la Hermandad de la Cena del Séptimo apóstol del Misterio, este apóstol es Santiago el Menor realizado por Luís Ortega Bru.

Esta imagen se encuentra en posición sedente; con la mirada hacia arriba.; Se trata de una escultura de cuerpo entero. La túnica que porta es de color ocre y el mantolín azulina.

Sus ojos son claros, de color marrón. Tiene un rostro juvenil y dulce. El entrecejo fruncido; Los rasgos faciales están muy marcados; posee una policromía clara, con brillo. La está boca abierta, con los dientes tallados. El pelo igualmente está tallado en el estilo propio del artista, con la doble “S” característica.

Las manos abiertas, en actitud implorante; Estas demuestran la expresividad que Ortega Bru dota a sus tallas. De la talla se pueden extraer dos características del estilo de Ortega Bru: la fuerza que hay en las expresiones de los apóstoles y la dulcificación de algunos de sus rostros.

Fuente y Datos Técnicos: “Ortega Bru”; Benito Rodríguez Gatiús; Ediciones Guadalquivir.

Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografías: Guillermo Ramírez.

12 noviembre, 2008

Apostolado de la Cena (6): Simón.

La sexta figura del Apostolado de la Cena que talló Luis Ortega Bru fue la de Simón, también llamado el Zelote.

Imagen de pie, con tronco más adelantado que las piernas, es decir echado hacia delante, con mirada dramática y asustada.

Podemos comentar de su rostro que lleva el pelo tallado y parecido al de Judas Iscariote; frente amplia, ojos marrones claros. La nariz pronunciada, barba luenga, con gran movimiento; la boca está abierta, con los dientes tallados en su interior.

Los rasgos faciales están muy marcados, los párpados hinchados y el cuello largo y tenso . La talla mide alrededor de 1,90 metros. Es por tanto una de las tallas más altas de todo el conjunto, la cuál dota de elegancia al Misterio, pese al carácter rudo de los Apóstoles.

Esta talla conjuga el estilo Miguelangelesco con el manierismo del Greco, tan característicos ambos de Ortega Bru. Esta unión dota, como he dicho antes, de una especial elegancia y "largura" a sus imágenes, pero con la fuerza y expresividad de Miguel Ángel.

Este apóstol se puede considerar una de las grandes obras de Ortega Bru junto con los apóstoles Santiago, Judas Iscariote, Judas Tadeo y Juan; todos ellos del mismo conjunto.

Fuente y Datos Técnicos: "Ortega Bru"; Benito Rodríguez Gatiús; Ediciones Guadalquivir.

Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografías: Guillermo Ramírez.

10 noviembre, 2008

Apostolado de la Cena (5): Santiago.

El apóstol Santiago fue la quinta entrega del Apostolado del Misterio que Luis Ortega Bru hizo para la Hermandad de la Cena. Se entregó en la misma fecha que el apóstol San Pedro y el apóstol Simón.

Es una talla realizada en madera de Pino: imagen de vestir, con túnica azul marino y mantolín de color marfil.

El apóstol originariamente iba a ir de pié, pero la Junta de Gobierno finalmente decidió que debía ir sentada.

Sin lugar a dudas la escultura tiene un tratado miguelangelesco, ya que se aprecian influencias de la obra del "Moisés" de Miguel Ángel, por el tratamiento llevado a cabo en su barba tallándola de manera amplia, abierta en el medio y con una apertura hacia los lados, dándole sensación de realismo con la forma de la doble "S" tan característica de Ortega Bru: Son las llamadas luengas barbas, que de forma metafórica son como el cauce agitado de los ríos. Este tratado de las barbas al la manera de Miguel Ángel también lo posee el Judas Iscariote y el Simón de este mismo Misterio.

Rostro largo, con ojos claros, nariz recta y pómulos hundidos, frente despejada, con cejas grandes, y mirada de asombro. Sus manos abiertas y grandes reflejan el sentido expresionista de la talla. Gran tratamiento el que recibe el pelo en esta escultura.

Esta talla guarda un gran parecido con el Caifás que realizó Ortega Bru anteriormente para la Hermandad de San Gonzalo, ya que la disposición de la barba es muy parecida.

Fuente y Datos Técnicos: "Ortega Bru": Benito Rodríguez Gatiús: Ediciones Guadalquivir.

Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.

Fotografías: Guillermo Ramírez.

07 noviembre, 2008

Apostolado de la Cena (4): San Pedro.


El cuarto apóstol entregado a la Hermandad de la Cena por Luis Ortega Bru fue San Pedro.

Siempre aparece colocado cerca de Jesús, con mirada hacia el Maestro. En este caso a la derecha de Jesús..
Es representado de forma envejecida, rostro con arrugas, con ojos marrones claros. La frente despejada y con poco pelo, pero con una larga barba: boca entreabierta con los dientes tallados y la nariz recta. Las manos expresivas parecen preguntar al rabí

Se trata de una talla de cuerpo entero, tallado en Pino. Mide aproximadamente 1,80 metros.

La viveza de sus manos contrastan con la aparente calma de su rostro, el cual expresa diferentes sentimientos y sensaciones.

Estas características en la expresividad y modo de talla resaltan la personalidad mística, a la vez que realista, de Ortega Bru. Hace que nos coloquemos en la personalidad de cada apóstol con sus sensaciones y expresiones. Al llenar de viveza y movimiento a sus imágenes consigue la máxima del Barroco, llenar de vida y movimiento a sus imágenes y conmover a quien las ve.

Fuente y Datos Técnicos: "Ortega Bru", Benito Rodríguez Gatiús: Ediciones Guadalquivir.
Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.
Fotografías: Guillermo Ramírez.

31 octubre, 2008

Apostolado de la Cena (3): Santo Tomás.


El tercer apóstol del Misterio que realizó Ortega Bru fue Santo Tomás.
Es el primero de los apóstoles que se muestra de pie, está realizado en madera de pino. Es de destacar la policromía de este apóstol. Es muy significativo el turbante que lleva tallado en la cabeza que le da una sensación de movimiento y viveza. La talla mide sobre 1.80 cm.
La cabeza tiene un gran tratamiento en su talla: vemos que la boca la tiene entreabierta, nariz recta, barba simple, rasgos faciales marcados, entrecejo fruncido; cuello largo y músculos en tensión; manos grandes, abiertas y con gran capacidad expresiva.
Esta es la última de las tallas que están realizadas de talla completa, el resto son de candelero, ya que al ser tallas completas pesaban demasiado, y por consejo del capataz se hicieron el reste de candelero.
Como decíamos con San Andrés, aparecen en actitud conversante y sorprendida.
Ortega Bru recoge la viveza, la fuerza, los sentimientos y expresiones de estos hombres del campo, del mar, curtidos por sus vivencias y pasiones, a los cuales plasmó a la perfección en este Misterio.
Fuente y Datos Técnicos: "Ortega Bru"; Benito Rodríguez Gatiús, Ediciones Guadalquivir.
Opiniones y resumen: Guillermo Ramírez.
Fotografías: Guillermo Ramírez.

24 octubre, 2008

Apostolado de la Cena (2): San Andrés.



San Andrés fue la segunda imagen que D. Luis Ortega Bru tallara para el Misterio de la Hermandad de la Cena de Sevilla.

La talla esta realizada en madera de Pino.

En ella aparece el apóstol sentado, de talla completa, y viste túnica y mantolín de color café. Es una imagen espectacular, escalofriante, venida de un Barroco de depurado. Como otros de los Apóstoles del Misterio, este también tiene una postura violenta, el movimiento es impetuoso, la imagen posee un aguzado escorzo y realismo, pareciendo que va a salir de la escena de un momento a otro. San Andrés es representado por Ortega Bru con manos grandes y una tez arrugada y curtida por el sol y la brisa del mar.


El Apóstol San Andrés es representado mirando a Santo Tomás. Realmente es una talla que tiene vida, movimiento, que se expresa con su manos y rostro viejo. Tiene ojos claros, castaños, con pelo largo y tallado caído en el hombro. Frente despejada, el entrecejo encogido, con las venas muy marcadas, los pómulos hundidos, párpados hinchados y nariz aguileña. La boca la tiene entreabierta, con los dientes tallados y la barba caída.
Esta obra destaca por su realismo y expresividad, ya que parece que entabla una conversacióncon el Apóstol Santo Tomás. Sus manos, muy vivas y expresivas, son típicas de Ortega Bru, el cuál dotaba de vida a sus imágenes.
Fuente y datos técnicos: "Ortega Bru", Benito Rodríguez Gatiús, Ediciones Guadalquivir.
Resumen y Opiniones: Guillermo Ramírez.
Fotografías: Guillermo Ramírez.

17 octubre, 2008

Apostolado de la Cena (1): Por Treinta Monedas de Plata.



En 1975 se le encarga a D.Luis Ortega Bru la realización del apostolado del Misterio de la Hermandad de la Cena. La primera imagen que realiza del conjunto es la del traidor: Judas Iscariote.


El movimiento de esta figura se traduce en el gran realismo en el rostro y en la torsión del cuerpo, detalle que denuncia la suprema angustia del animo, su colocación sentado muestra incomodidad y culpabilidad, co una pierna estirada hacia delante y la otra flexionada, creando una postura insólita en esta iconografía.


Esta talla fue realizada en madera de pino de cuerpo entero , aún siendo de vestir, y viste túnica y mantolín.


La figura de Judas es siempre representada llevando sobre una de sus manos una bolsa con dinero, ya que era administrador de la bolsa de los apóstoles, y por haber vendido a Jesús por treinta monedas de plata.. En la talla del apóstol se observa el gesto con el que intenta ocultar la bolsa y con ello la traición.


Ortega Bru utiliza como modelo de esta talla a un tabernero madrileño. Las características de su rostro son muy marcadas, ojos marrones, nariz pronunciada, entrecejo encogido, el pelo ondulado en el estilo de Ortega Bru, pómulos muy marcados, expresión de sorpresa y coraje, y la mirada desplazada de la de el Cristo. La boca entreabierta con labios carnosos, cuello pronunciado y músculos en tensión dándole un sentido real a la talla.


Esta obra pertenece a un conjunto de estilo completamente Barroco, en la que se puede apreciar la influencia que la obra de Miguel Ángel tuvo sobre Ortega Bru, sobretodo en el tratamiento del pelo y las expresiones.


Las manos de Ortega Bru eran capaces de plasmar y captar momentos concretos de la Pasión de Cristo y de sus personajes, con un acertado y gran realismo.

Fuente y datos técnicos: "Ortega Bru", Benito Rodríguez Gatiús, Ediciones Guadalquivir.

Resumen y opiniones: Guillermo Ramírez Torres.

Fotografías: Guillermo Ramírez Torres.

11 octubre, 2008

"Mi Cristo para Sevilla"



En el año 1975, el día 17 de Septiembre se firma el contrato para realizar la talla de la cabeza policromada de la imagen del Señor en su Soberano Poder ante Caifás, de la Hermandad de San Gonzalo de Sevilla.

El Cristo titular de esta Hermandad, es una de las imágenes más dulces y melancólicas, que ha salido de la gubia de Ortega Bru.

El Cristo contrasta con la figura de Caifás, y se empieza a observar en Ortega Bru, una gran transformación respecto a sus obras anteriores. En esta figura se observa un alargamiento de las manos y los pies. La anatomía deja de ser suave y pasa a ser acusada y el estudio de la policromía vuelve a ser diferente a las de otras obras de este escultor.

La postura en la que se encuentra el Cristo es en pié, mostrando un leve escorzo, y la actitud muestra a un Cristo Sereno, Humillado y Resignado; con las manos entrelazadas, la cabeza girada levemente hacia la izquierda y mirada hacia abajo: el cabello agitado y revuelto derrocha fuerza y vitalidad; y el rostro suave y dulce encarnan a la perfección la idea del Hijo de Dios hecho Hombre. El Arte de D. Luis Ortega Bru imprimió un mudo lenguaje a las manos que nos hablan a voces desde el silencio.

Todo esto contribuye a la dignidad de la imagen, la anatomía vigorosa, la policromía expresiva, los ojos impresionantes sobre cualquier mirada, pero que tienen un efecto sobrenatural, son ojos con vida: Hombre vivo.
En la peana del Cristo se puede leer: " Mi Cristo para Sevilla".

Ortega Bru dotaba de vida a sus imágenes, tratándolas casi como personas. Ortega Bru tenía un gran afecto hacia sus imágenes, a las cuales les rezaba con frecuencia. Este Cristo marcó el comienzo de una etapa en la "renovó" el Barroco.

Información técnica: "Ortega Bru," Benito Rodríguez Gatiús Ediciones Guadalquivir.
Resumen y opiniones: Guillermo Ramírez.
Fotografías: Guillermo Ramírez.

07 octubre, 2008

Abrimos una nueva sección.


El Nazareno de Sevilla abre una nueva sección dedicada al insigne imaginero D. Luis Ortega Bru. En ella se expondrán trabajos de este imaginero relacionados con la Semana Santa de Sevilla y de España. Irán acompañados de fotografías de las obras y su historia. Nuestro colaborador Guillermo Ramírez la llevará esta sección. Este es el particular homenaje que El Nazareno de Sevilla le rinde en el 25 aniversario del fallecimiento de este gran escultor.